El sujeto y el predicado son las dos funciones bási-cas de la oración, y por esta razón también se las llama constituyentes, ya que literalmente consti-tuyen la oración. Tradicionalmente se vienen defi-niendo estos constituyentes de manera correlativa, es decir, haciéndose mutua referencia: el sujeto es aquello de lo que se predica algo y el predicado es aquello que se afirma de un sujeto. Sin tratar-se de una definición incorrecta, sí diremos, sin em-bargo, que resulta poco precisa para analizar sintác-ticamente. Se hace necesario, por lo tanto, propo-ner otra definición con la que poder operar.
En gramática se utiliza otra definición más opor-tuna para nuestros fines: el sujeto designa a aquel grupo nominal que concuerda en número y persona con el núcleo del predicado. Por ejemplo:
-Antonio se fue de vacaciones.
-Antonio y su familia se fueron de vacaciones.
Como vemos, al cambiar de número el verbo cambia también el número del sujeto. A esta rela-ción se la denomina concordancia (que significa "atados con una cuerda" pues al mover uno tiene que moverse también el otro, como si estuvieran atados).
A continuación, tienes un documento en el que se explica a fondo este tema de la concordancia y se explican concordancias especiales que se producen en castellano. Incluyo también un apartado de acti-vidades para que puedas poner en práctica lo que sabes.





